
Antonio Garza Ferrigno
Fundador
Proyecto Reacciona tiene la convicción de que la arquitectura debe servir a quienes más la necesitan. La iniciativa surgió del compromiso de llevar soluciones de diseño reflexivas, responsables y transformadoras a comunidades vulnerables de todo Nuevo León.
Siempre hemos creído que la educación es la herramienta más poderosa para el desarrollo de una nación. Sin embargo, sigue siendo una de las áreas más desatendidas de nuestro país. En busca de un contexto donde el diseño pudiera generar un impacto social tangible, identificamos a las bibliotecas municipales como espacios estratégicos para la transformación.
A diferencia de las escuelas públicas, las bibliotecas son administradas por autoridades municipales, lo que permite una colaboración y una implementación más ágil. Tras una investigación exhaustiva, descubrí que la mayoría de estas bibliotecas se encuentran en puntos céntricos de los barrios y funcionan como extensiones de las escuelas cercanas. No obstante, a pesar de su potencial y de contar con usuarios habituales, muchas no logran satisfacer las demandas de la comunidad. Estos espacios actualmente son vistos más como un trámite burocrático que como espacios cívicos, porque tienen una mala distribución espacial, escasa iluminación y ventilación natural, así como áreas subutilizadas. El problema no radica en su tamaño, sino en la falta de un diseño bien planteado.
De esta premisa surgió el concepto de "crear comunidad»: un enfoque de diseño centrado en rehabilitar y reimaginar las bibliotecas existentes para convertirlas en puntos de encuentro cívico. Mediante la optimización de recursos, estas intervenciones buscan transformar las bibliotecas en los espacios más significativos y activos de sus barrios, demostrando que una arquitectura de impacto no consiste en construir más, sino en construir mejor.
